1. Te sientes sin energía: Para tener un óptimo rendimiento físico y mental durante el día es esencial “recargar” el cuerpo con un buen desayuno. Por eso, una de las consecuencias de no desayunar es una fuerte sensación de cansancio y somnolencia que se puede prolongar a lo largo de la jornada. No debe remplazarlo con un simple café con galletas. Si el objetivo es proporcionarle “combustible” al organismo, este debe estar compuesto por una combinación adecuada de alimentos ricos en nutrientes esenciales
2. Aumentan tus niveles de glucosa: Los nutrientes que se obtienen de los alimentos del desayuno son determinantes en el control de los niveles de glucosa. Así pues, cuando no se consumen a tiempo, o se sustituyen por alternativas poco saludables, la concentración de insulina disminuye y el cuerpo acumula más azúcar.Este problema es bastante alarmante, sobre todo para quienes tienen factores de riesgo de diabetes. Si no se soluciona pronto, el aumento de glucosa también puede incidir en otros síntomas y afecciones.
3. Sientes más hambre: Una de las consecuencias de no desayunar que inciden en el aumento del peso corporal es la sensación de ansiedad. Aunque al principio parece que se “ahorran calorías” al no consumirlo, más tarde conlleva a caer en excesos tras provocar un deseo insaciable de comer.
4. Sufres alteraciones emocionales: Dado que los alimentos de buena calidad contienen sustancias que intervienen en el bienestar, un desayuno pobre es detonante de estrés e irritabilidad. Por eso, si en los últimos días estas emociones están interviniendo en el trabajo o la vida familiar, es conveniente revisar la dieta. Además, resulta apropiado incluir en el desayuno aquellos alimentos que estimulan la serotonina: chocolate amargo, banana, aguacate, entre otros.
5. Tu sistema inmunitario se debilita: El aporte nutricional que se obtiene del desayuno interfiere de forma positiva en el fortalecimiento del sistema inmunitario. Por esta razón, pasar por alto esta comida puede causar un debilitamiento de sus funciones, lo que hace al organismo más susceptible a las infecciones.
6. Desarrollas problemas digestivos: Las digestiones lentas y el estreñimiento son otras consecuencias de no desayunar. Es primordial que en el desayuno se incluyan fuentes de fibra dietética, ácidos grasos y agua. Esta combinación permite regular las funciones intestinales y favorece la expulsión de los desechos del cuerpo. Adicionalmente, regula el pH de la flora bacteriana y reduce el riesgo de gastritis e indigestiones.
7. Tienes más riesgo de enfermedades cardíacas: De acuerdo con una investigación, los hombres que no consumen un desayuno tienen hasta un 27% más probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o enfermedades coronarias graves. Al parecer, no desayunar puede conducir al desarrollo de diabetes, obesidad, colesterol alto e hipertensión. Todos estos factores inciden de forma directa en los riesgos para el corazón y la salud cerebral. Sin embargo, los investigadores aseguraron que tomar un desayuno diario puede servir como hábito preventivo.

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